Grrrrrrritaaaaaarrrrr, gritar, gritar con las manos, con la complejidad abyecta, con el sordo, el sordo lleno y trémulo y burdo y frío espejo vientre ¶ en este fluxus inmerso de grito, que dice y sigue y avienta y estorba a su propio reflejo, no es menos árbol el equivalente a la distorsión templada, pero si igual a la herida y a esto, correctamente incomunicado y sordo, sordo y lleno de grito. ¶ Aldo Chaparro no nos pertenece, porque como todo, pertenece a la nada, a sus propios abismos, a eso que iridiscente clama entre las entrañas de aluminio. ¶ No quisiera nada pertenecerse, como se pertenece el reflejo robado de las superficies ultrajadas, pero es el espejo robando todas las presencias, todo aquello que invisible queda impreso en su curvatura voraz, por un tiempo indefinido.

 

 

—D.A